Había quedado con Carmen ayer para hacer algunas fotos en Luanco. El díaestaba raro: demasiado calor para Asturias así que ya casi me esperaba el resultado. Y no falla, fue llegar a Luanco y comenzó a caer una tromba de agua… Unos goterones del tamaño de puños y unos rayos/truenos que asustaban. Así que viendo el panorama nos resguardamos en el Livingstone, un café-bar de inspiración colonial, lo que se entiendo muy bien si uno conoce la anécdota del Doctor Livingstone (¿Supongo?). Muy mono el sitio y tampoco era de los más caros en los que he estado.